Es extraño ver como va corriendo el tiempo, y uno separa en la mitad de la vereda como a la espera de algo, como envuelto en una nube atemporal donde los soles ya no son mas que una luz incandescente, como un bombilla que están ahí consumiéndose a así mismas, como esperando algo que no llega. Brillan porque para eso fueron creadas, brillan porque esa es su función, su destino, su vida, o su muerte.
El tiempo, escribía mas arriba, es tan fugaz como el viento, tan breve que aunque dure años, dura un día. Es un cumulo de recuerdos y de cosas olvidadas, es una nube de deja vu que circulan en nuestras cabezas. Cabezas que funcionan con un misterioso conjunto de reconciliaciones y rencores, de penas y quereres.
Durantelos últimos diez años no hice nada… nada que valiera la pena, recordar, es como en la película Troya, cuando Aquiles, que añora la posteridad, habla con su madre y ella le dice que si se queda en su hogar lo recordaran sus hijos, y los hijos de sus hijos, hasta que la historia se encargue de olvidarlo; pero que si va a pelear a Troya, lo recordaran por siempre, y se contaran historias acerca de el. Hoy veo que la historia dirá de mi, que fui un nombre mas en una lista, y esto no ha de ser por que no pelee las batallas, sino porque; siempre tengo miedo de enfrentar lo que viene, porque prefiero quedarme en la isla segura, donde nada tengo que temer, a arriesgarme a enfrentar las batallas de la guerra.
A lo mejor un día despierte y descubra mi pelo lleno de canas, y mi rostro sea el de una anciana y piense que mi vida fue fructífera, que fue larga y feliz; a lo mejor estaré convencida que no enfrentar los retos que el destino me anteponía fue puro instinto de conservación; y que esta bien ser sólo un nombre mas en una lista. Pero hoy me siento cobarde, tonta y un poco melancólica.
(Espero no aburrirte demasiado con mi platica desrelacionada, como para que dejes de leerme)
Es extraño como suceden las cosas en la vida.
cada día nos levantamos pensando en todo lo que tenemos y en lo que no podremos hacer hoy.
es tan triste pensar que me he pasado la vida esperando que llegue el bondy, y de repente a esta altura del camino, siento que ya se me paso y no lo vi.
siempre digo que la vida es un cumulo de decisiones, una tras otra. desde cosas vanas y superficiales, hasta cosas complejas y profundas. pero lo peor es que las decisiones mas complejas las he tomado como vanas y superficiales. y aquí me encuentro otra vez en la parada de bus. Y viendo que este se acerca, estoy temiendo decidir si subir o esperar el próximo.
Alguien me diría todo cambio es bueno, es una manera de crecimiento. pero ¿que hay si no quiero crecer? si prefiero seguir así.
Y es así como mis días se acercan al final de los días, siempre en la espera, siempre en la búsqueda.
el pasado
Esta semana el pasado parece estar persiguiéndome... yo reconozco que a esta altura del año el spleen suele atacarme y me siento tan extraña que el test del año me agobia.
Pero este año es peor que nunca. Ayer, Domingo, caminaba de mi casa al supermercado, cuando parado en la vereda de la sociedad de fomento, estaba Horacio Barrios, un ex novio de cuando tenia, catorce, dieciséis y dieciocho años (si cada dos años salíamos un tiempo), me enamore de él a los doce años y no me dio pelota hasta dos años después.
Lo vi y lo reconocí de inmediato, un millón de recuerdo me asaltaron de manera insoportable. Lo que Horacio provocaba en mi era inexplicable, ya que él aparecía en mi vida cada vez que yo estaba demasiado triste como para seguir con la rutina. Cuando esa necesidad suicida de mi adolescencia era tan inefable que no me dejaba respirar, ahí aparecía el, me apoyaba y me daba ganas de seguir viviendo con sus cálidas (y escasas) palabras, sus románticas caminatas por Bosques (un barrio de Varela, donde iba al colegio secundario).
Después que conocí a Carlos (mi actual marido) nunca más lo vi, hasta ayer. Como me camina la cabeza desde entonces, porque en verdad que tengo un ataque de spleen en este momento, que me recuerda a esos años donde él regresaba para hacerme sentir feliz.
Pero eso no es todo, hace unos minutos, cuando caminaba hacia mi trabajo, me cruce con Federico Porfiri, otro ex novio, a diferencia de Horacio, que siempre me hizo sentir bien, Federico fue él hombre que en mi adolescencia mas me hizo sufrir, me engaño con crueles mentiras, me rompió el corazón, me dejo (como no podía ser de otra manera) con una mentira, haciéndome quedar como culpable de un engaño que solo era un reflejo de lo que el hacia conmigo.
La relación que mantuve con Federico, cambio mi manera de ser, la manera en que trato a los hombres desde entonces, es mas sin ser aspaventosa, podría decir que desde el (y eso que tenia 14 años) nunca mas volví a enamorarme de nadie.
Es extraño en dos días, las dos caras de mi vida amorosa pasaron frente a mis ojos, me trajeron recuerdos, que pretendía haber olvidado. Y en ambos casos, ante la felicidad y la desazón, reaccioné de la misma manera: hice de cuenta que no los conocí.
Quien sabe si ellos me recordaran…. O que signifique yo en sus vidas…. Y ahora aunque la curiosidad me consuma, ya no puedo hablarles…
ustedes no saben que significa ser la madre de una nena de seis años muy racional, es un castigo.
les cuento:
Ibamos en colectivo, un viaje de hora y media hacia capital federal, cuando al lado nuestro (de mi hija y yo) se sienta un mormon, y su compañero permanece de pie a su lado.
Uno de los mormones saca un librito y empieza a hablarnos de dios.
mi hija, se calla y lo mira cuando el chico me pregunta si eramos religiosos, mi sabri le dice:
-mira!! dios no existe, porque se murio.
como los dinosaurios, se extinguieron, sabes que extinguirse es morirse, no?.
Bueno si los dinosaurios se murieron y no andan por ahi caminando, o vos ves un dinosaurio caminando?
Y si dios, tambien se murio, no existe, se extinguio.
El mormon, impabido, me miro y me pregunto si eramos ateas.
-no, le dije, mi marido y yo somos catolicos, la atea es la nena.
como refutar la logica propocisional????





