La conexión de agua de mi lavarropa pierde un poquito, tengo que arreglarla, me digo todas las mañanas.
Casi dos meses después la mancha de humedad ya se trasluce en el piso, y digo bueno término de coser la remera y la arreglo.
Desarmo con paciencia toda la cañería (que son como 5 codos, niples y cañitos), les pongo teflón, los vuelvo a armar. GENIA! Me digo tras pasar la carilina y no ver mancha de agua.
Sólo falta tapar el hueco de la pared, pero tengo hambre así que me siento a comer un poco de ensalada que tienen tres días en la heladera.
Sentada en la mesa de la cocina, contemplo mi obra maestra, cuando veo una picara gotita asomarse por la unión del caño de afuera y el que entra por la pared. En fin suspiro mientras voy a cerrar nuevamente la llave de paso….
Termino mi ensalada, y desarmo la cañería de nuevo. Veo que entre la llave de paso y el niple hay humedad y decido apretar la rosca un poquito más.
Pongo el niple en la morsa, lo giro media vuelta, primero, luego media vuelta más, y de repente zafa la rosca. NO!!!! Lo rompí pienso, y es cierto la rosca del niple se descabezo, y chan!!! Quedo una parte dentro de la llave de paso.
Así que mientras escribo este post, espero que se hagan las 16, para que abra la ferretería y comprar lo que rompí y la llave de paso….
Hubiera dejado que siguiera perdiendo unos días más!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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